El árbol de la bergamota, citrus Bergamia, debe su nombre a la pequeña ciudad de Bérgamo, en Italia, de donde es originaria. Su aceite esencial tiene como propiedad más sobresaliente la de levantar el ánimo, ayudar cuando estamos deprimidos.
Actualmente el examinarse está a la orden del día, los chavales en clase y los no tan chavales en las oposiciones. La psicología y la aromaterapia nos pueden ayudar mucho a mejorar nuestro rendimiento. El romero, la menta, lavanda…pueden ser tus aliados.
Está demostrado cientificamente que los olores influyen en nuestra manera de sentir, evocan emociones, recuerdos, contrarrestan el estrés y reducen la presión arterial, entre otros efectos. Por eso, en aromaterapia utilizamos aceites esenciales para ayudarte si tienes problemas emocionales.
Algunos se preguntarán cómo pueden la psicología, aromaterapia… ayudar en el dolor, y concretamente en el dolor crónico. Para empezar, saber que en el dolor hay 3 dimensiones, la dimensión sensorial, la cognitiva y la emocional. Pues bien, es en estas dos últimas dimensiones donde los psicólogos podemos ayudar mucho a aliviar el sufrimiento de la persona.
Aunque la palabra “aromaterapia” se usó por primera vez en el siglo XX para describir el uso de aceites esenciales de plantas como forma de tratamiento, ya los egipcios, griegos y romanos conocían muy bien el valor medicinal de las plantas aromáticas.